Cómo proteger tus tatuajes del sol

Cómo proteger tus tatuajes del sol

Dermatólogos y expertos en el mundo de la belleza alertan de que la piel marcada es más sensible a la exposición solar y el color de los tatuajes se degrada con el paso del tiempo, especialmente, si no se hidratan. Estos son los consejos de los especialistas y los cosméticos adecuados para que tus tatuajes luzcan como el primer día.

Cada vez más personas entienden la tinta como arma de expresión y su cuerpo como lienzo. No en vano, dos de cada cinco españoles llevan un tatuaje o más grabado en su piel, según los estudios que manejan los expertos consultados por Fuera de Serie, aunque resulte muy difícil cuantificarlo. Desde la edad de oro de las agujas, fijada con los tribales y letras chinas de la década de los 90, la cultura del tattoo ha dejado de identificarse con marineros, presos, tribus, legionarios o rebeldes para pasar a ser un elemento diferenciador, sí, pero democratizado. Ahora no se habla tanto de fenómeno canalla o de estilo de vida alternativo, sino de producto de consumo de masas e incluso moda popularizada por famosos e influencers. Pero ya sean entendidos como obra de arte o mero elemento decorativo, las historias imborrables con significado personal, los dibujos mínimos y escondidos o esas verdaderas galerías andantes, requieren de mantenimiento una vez se sale del centro de tatuado. Especialmente, durante la época estival.

Los datos del informe Buenos hábitos al sol de Heliocare, que ha dado a conocer Cantabria Labs tras realizar 3.700 encuestas, indican que los jóvenes no cumplen con los hábitos mínimos para protegerse bien del sol (el 79% ni siquiera usa crema protectora o la aplica con un SPF bajo y en cantidad insuficiente) y que los hombres en general son menos cautos, por lo que estos grupos de población están más expuestos a los daños de los rayos UVA y UVB. Con el tiempo, la tinta pierde intensidad, los bordes del tatuaje se difuminan, y esa piel que se ha abrasado es más sensible a las agresiones externas. Sin un cuidado especial, la zona tatuada puede verse envejecida y maltratada.

«Los tatuajes más antiguos pueden cambiar de color ante la exposición solar, aunque por sí mismos lo hacen debido a que las partículas se van haciendo más profundas y los negros se ven menos brillantes y más azulados. Por tanto, el uso de protección solar es importante para mantener vivos los colores», alerta la doctora Paloma Cornejo, dermatóloga miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología(AEDV).

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Consejos para pieles tatuadas

La especialista en láser y dermatología estética con clínica propia en Madrid recomienda elegir a un profesional que trabaje en un estudio homologado y con tintas también homologadas en España. «De todos modos, esto no garantiza su absoluta inocuidad», sentencia. Evitar el color rojo es otra de sus observaciones. «Es la tienta que da más problemas incluso años después». También verdes y turquesas, que son los más difíciles de eliminar. Y una máxima de la dermatóloga: «Nunca, nunca tatuar sobre una lesión pigmentada por la dificultad diagnóstica posterior. Tampoco debes hacerlo en caso de tener psoriasis, vitíligo, dermatitis atópica u otras enfermedades de la piel, al igual que si cicatrizas en queloide [por el crecimiento excesivo del tejido frente a lesiones como quemaduras o rasguños]».

Cuando un tatuaje está recién hecho, se deben tener unos cuidados especiales y hay que extremar la higiene. «Los primeros días se recomienda film transparente y una pomada cicatrizante pero luego está al aire, y hay que lavarlo con agua y jabón suave sin frotar, secándolo a pequeños toques», indica Cornejo. La crema epitelizante reparadora debe aplicarse tres veces al día durante un mes. «Es importante que el tatuaje no se reseque», añade la doctora, que anima a observar cualquier tipo de reacción o signos de infección. «Recordemos que estamos introduciendo un cuerpo extraño en nuestra piel y eso siempre provoca una respuesta inflamatoria e incluso inmunológica».

Durante el primer mes, no hay que exponerlo al sol debido al riesgo de pigmentaciones y cambios en la tinta, por lo que el verano no es el momento idóneo para tatuarse. «Tampoco conviene piscina o playa hasta que esté completamente cicatrizado», recomienda la doctora Cornejo. Si no hay más remedio, su compañera del Centro Médico Estético Lajo Plaza, la médico Paula Rosso, aconseja llevar un vendaje o esparadrapo hipoalergénico y aplicar vaselina o algún derivado. Hay que evitar que se moje el vendaje y permanezca húmedo en contacto con el tatuaje recién hecho. «Si es un tatuaje que tiene poco tiempo pero ya ha pasado un mes y no hay costra, hay que recurrir a los filtros físicos y evitar los químicos como precaución ante cualquier sensibilidad que aún persista en la piel y evitar exponerlo al sol en las horas centrales del día».

SPF alto e hidratación para no degradar el color

Los factores de protección solar ayudan a evitar el desgaste de los pigmentos. Los expertos citados señalan que debe ser de medio a alto, es decir, un SPF de 30 a 50, que no significa que proteja más, sino que el tiempo durante el que estamos resguardados de los rayos solares es mayor. Incluso, consideran que es más importante que cubran frente al amplio espectro de radiaciones a que tengan un alto SPF en general. «Si nuestro tatuaje va a estar expuesto al sol es muy importante utilizar una crema protectora como Physical Sunscreen que, a diferencia de los filtros solares químicos, no induce calor dentro de la piel ni obstruye los poros, por lo que es la opción perfecta para aquellas pieles propensas al enrojecimiento y sensibles o aquellas que tengan un tatuaje, ya que esta zona es mucho más sensible y hace que pierda su color», describe Gloria Montero, Training Manager de Medik8.

Además de frente al sol, es importante mantener la piel tatuada hidratada. De esta forma evitaremos infecciones y favoreceremos que el color dure más tiempo, comentan las especialistas. «Lo más recomendable es utilizar una crema hidratanteque no contenga alcohol ni perfumes, ya que podrías dañar el tatuaje, aparte de que la zona se irritaría demasiado», afirma Montero. Por su parte, Rosso apuesta por aceites como el de argán o el de rosa mosqueta, que aportan hidratación y ayudan a la cicatrización. «Pero ojo con el uso de aceites en el momento de la exposición solar, conviene evitarlos, el de rosa mosqueta, por ejemplo, puede pigmentar. Si te vas a exponer al sol, es preferible aplicar una crema sin perfumes ni fragancias y para pieles sensibles. Y hay que tener cuidado también con los geles de ducha y los champús, y procurar que no contengan muchos ingredientes químicos irritantes». Llegados a este punto, te indicamos los productos que necesitas para cuidar tus tatuajes. Al fin y al cabo, son para toda la vida.